viernes, 12 de abril de 2013

Fallout: Corea


El mundo vive un momento de tensión en estos momentos, por la posibilidad de una guerra entre Corea de norte y Corea del sur. Corea del norte viene provocando gran temor e inseguridad en la comunidad internacional desde hace años con sus repetidas pruebas nucleares, y ya es irremediable decir que cuenta con un arsenal nuclear. Si hubiera une guerra, está sería una atómica, con una destrucción masiva entre ambas coreas. Posiblemente significaría una III guerra mundial, ya que países como Estados Unidos y Japón que soportan la posición de Corea del Sur y, China y Rusia la, del Norte serian involucrados en la guerra. Muchos mandatarios alrededor del mundo han llamado a que las naciones dialoguen, pero sin resultado alguno.

El efecto que tendría sobre el mundo es obvio-muertes, contaminación nuclear-pero el efecto que tendría sobre el Perú será mayormente económico. Las exportaciones peruanas a Corea del Sur sumaron US$ 1,527 millones en 2012. Corea del Sur es el sexto y cuarto mayor comprador de productos mineros y pesqueros, respectivamente. Sin sus constantes importaciones, el crecimiento económico del Perú se vera ralentizado hasta conseguir un nuevo mercado para venderle sus productos. Además, no solo la exportaciones del Perú hacia Corea estarían afectadas, sino también a la inversa. Veríamos una subida de los precios de ciertos aparatos o partes electrónicas, ya que Corea del Sur es uno de los mayores desarrolladores y productores de estos en el mundo.


Esperemos que nunca llegue a esto, y que se pueda solucionar el conflicto por vías pacíficas para evitar una tercera guerra mundial. A nadie le conviene que este conflicto escale a alturas mayores, y la paz debe ser lo primero que todos debemos resguardar. Pero si llegara a suceder, como dice el dicho, es mejor prevenir que lamentarse, así que hay que estar preparados para cualquier eventualidad.


jueves, 4 de abril de 2013

Un verdadero sucesor de San Francisco

La elección del nuevo Papa Francisco I fue una gran sorpresa para todos, ya que es el primer Papa americano en la historia, y aparte es latinoamericano y Jesuita. Durante su consagración como sucesor de Pedro se pudo apreciar que él no siguió el protocolo normal del vaticano, como llevar ciertas vestimentas, o ir en el papamóvil por la plaza, sino que eligió un jeep descapotado en su lugar. Lo primero que hizo fue pedir que rezaran por su predecesor, Benedicto XVI, y que rezaran por él para que Dios le de las fuerzas para guiar a la Iglesia. Estos actos nos muestran que él es un Papa sencillo, humilde, que va a romper con el antiguo orden de la iglesia, y la va a reformar en algo mejor. Llego hasta decir que le gustaría “una iglesia pobre y para los pobres”.

Su elección, al ser un papa latinoamericano, podría significar que el cristianismo en esa región se sienta motivado y revigorado, ya que por fin se elige a un Papa no europeo después de siglos. Además, tras su elección, se notó un elevado número de turistas americanos en el vaticano por semana santa. Este fue considerablemente mayor que en años anteriores, y llego a un 83% la tasa de ocupación hotelera en Roma por esas fechas. La mayoría venían de países como Chile o Argentina, pero los estadounidenses no se quedaban muy atrás. El efecto real que tenga sobre el cristianismo en américa está aún por verse, pero se piensa que va a ser grande. Ójala que el nuevo Papa signifique las tan ansiadas reformas a la iglesia, y una reestructuración de esta.

 

Chavez se fue, sus problemas quedan



En estos últimos días se ha hablado mucho de la no tan inesperada muerte del presidente venezolano Jorge Chávez, y hasta se han dado teorías un tanto descabelladas sobre su muerte, como que el cáncer le fue dado por E.E.U.U o que murió por la maldición de Bolívar. Pero fuera cual fuere su causa de muerte, eso es lo de menos importancia. Lo que debe importarnos es como va a afectar su muerte al mundo, especialmente a américa latina. Lo primero y de lo que más se viene hablando es del gran impacto que va a tener sobre Cuba, ya que Venezuela le envía cerca de 100.000 barriles de petróleo al día, compensados en gran parte por el envío de 35.000 médicos, personal sanitario y deportivo. Sin duda, es el país que más perdería con una eventual reducción de la ayuda venezolana, que algunos valoran en 7,7 mil millones de euros anuales. 

Otro país que se va a ver afectado, aunque no económicamente, es Colombia. Colombia está en pleno proceso de conferencias con el grupo terrorista Las Farc para llegar a un acuerdo de paz, y el gran mediador de esto era Venezuela, específicamente Chávez. Se teme que las conversaciones cesen, aunque dicen los expertos que ya están fuera de su etapa inicial, y pueden seguir sin el apoyo de Venezuela. Solo habrá que esperar y ver. Que efecto podría tener específicamente sobre Perú no se sabe con certeza. Solo el tiempo lo podrá decir.